El festival Aquasella vio la luz una insomne noche de Agosto del año ’97 en plena efervescencia de los festivales de verano en España. Nadie podía imaginar por aquel entonces que aquella modesta red estival que congregó a casi un millar de espectadores a escasos metros del punto de partida del descenso internacional del sella, acabaría por convertirse en una de las citas de música electrónica más prestigiosas de España con la asistencia de miles de espectadores procedentes de todos los lugares del país y de Europa. No era extraño por entonces encontrarse ciudades como Burdeos o Lisboa completamente empapeladas con carteles del festival tal y como si el evento se celebrara allí mismo.

La promotora La Real que ya había situado a Asturias en la escena Techno nacional ha sido el artífice de este crecimiento exponencial a base de intenso trabajo, evolución y un afán de constante innovación. Sus primeros años estuvieron enfocados hacia la música techno que se fue complementando después con los estilos alternativos mas pujantes del momento, house, hiphop, electro, dance, disco…
Por el festival han desfilado los más insignes artistas de la escena mundial como Carl Cox, Marco Carola, Derrick May, Oscar Mulero, Sven Väth, Hard Floor, Derrick Carter o los 2ManyDj. Mención especial merece el artista fetiche del evento, el madrileño PEPO, el único artista del mundo que ha estado presente en todas las ediciones brindando al público sus poderosas sesiones de clausura a pleno sol.
El festival Aquasella ha sabido sobreponerse a los elementos, como aquel año en el que una inoportuna niebla de agosto impidió el aterrizaje en el aeropuerto de asturias de todos los Dj foráneos y obligó a todos los artistas autóctonos sacar a relucir todo su oficio y calidad para poder salvar con dignidad el espectáculo. Para la memoria colectiva quedará también esa sesión bajo la lluvia del británico Carl Cox ante más de 15.000 espectadores.

La madre de todas las fiestas se fue desarrollando hasta tal punto que los organizadores tuvieron que buscar una nueva ubicación en el año 2005 en una finca de 300.000 metros cuadrados a las afueras de Arriondas, así el Aquasella se ampliaba también a dos jornadas con zona de acampada incluida.
En la actualidad el festival moviliza cada año a un equipo de más de 200 profesionales que empieza a preparar la edición siguiente desde el mismo momento en que se apagan los últimos focos.
Buen festival la verdad
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Un festival increíble cris, un festival que merece la pena ir
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hola que guay es super chulo yo fui un año y vale la pena de verdad!!
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